Para destripar este misterio, debemos olvidarnos de los sospechosos obvios y centrarnos en la figura del "escritor fantasma", la identidad falsa y el giro final que lo cambia todo. La verdad no es un solo hecho, sino una cadena de revelaciones. Recordemos los hechos superficiales: En 1975, en la pequeña localidad de Somerset (New Hampshire), la joven de 15 años Nola Kellergan desaparece. Treinta y tres años después, en 2008, su cuerpo es encontrado enterrado en el jardín del aclamado escritor Harry Quebert. La acusación es inmediata: Harry, de 70 años, es arrestado por el asesinato de la adolescente con la que mantuvo una relación secreta.

No hay un héroe en esta historia. Quebert es un cobarde y un plagiario. Luther es un asesino impulsivo. Y Nola, la verdadera víctima, fue condenada a ser un personaje en la novela de los demás.

Joel Di es Luther Caleb, el asesino de Nola Kellergan. La verdad del caso es que Harry Quebert no mató a Nola, pero sí enterró el cuerpo y robó su novela. Artículo basado en la novela de Joël Dicker "La verdad sobre el caso Harry Quebert" y su adaptación televisiva.